miércoles, 13 de enero de 2010

Huída. Primer intento




Sólo quería que mis lágrimas se perdieran entre la lluvia, desaparecer en la confusión y después quise desvanecerme...pero en tus brazos. 


I. Intención.


La casa de campo estaba fría como nunca, estaba ahí porque tal vez la soledad ahi se experimentaba diferente, al menos estaba lloviendo y el aroma a tierra mojada anunciando la tormenta es uno de mis favoritos, sentada en el ventanal que ya se veía viejo, desgastado, no se cuántas historias han presenciado esos marcos de madera, esas ventanas que estan empezando a ponerse opacas asi como siento que mi vida se está empañando permanentemente. En la cocina decorada en su mayoría con talavera, había también una combinación de aromas, de ollas de barro, café ya molido hace tiempo, ahí estaba el metate y la mano de piedra que había hecho de cada grano una deliciosa experiencia para el olfato. Mi eterno compañero tenía que estar conmigo, asi que preparé una taza, en cada sorbo caliente, amargo, (adhoc con la ocasión) se encontraba una pregunta tormentosa, de esos cuestionamientos  que despiertan los demonios mas enterrados y son capaces de hacer huir al más valiente, cada signo de interrogación en mi mente era como las gotas de lluvia  que caían en la tierra seca y la abrían sin piedad, decidi salirme para volverme una de esas gotas y desaparecer, fundirme entre la tierra y la lluvia. 


No podia mas seguir ahi, me atormentaba, tuve que salir corriendo, descalza en medio de la nada, solo tierra, hierba y flores silvestres, aparte de los signos interrogantes, a mi mente llegó tu imagen, nítida, cálida, empecé a correr mas rápido pero podía huir de todo, menos de ti. 

2 comentarios:

poximuz dijo...

Muy padre, felicidades

El Albuelo dijo...

Híjole, la verdad, como que te quedaste a medio camino.

Todo empieza bien, pero de repente te aceleras y te vas.

Me siento "incompleto" con este.