jueves, 4 de julio de 2013

Mi tormenta



Hoy tengo ganas de escribir, siento tantas cosas que mi mirada se ve tan serena como esa calma que se siente en el ambiente antes de que una tormenta llegue y provoque ventarrones, relámpagos, truenos, así es como me siento en este momento, como si una tormenta de emociones se hiciera presente para lavar mi existencia, refrescar mis ideas y al finalizar tener una nueva perspectiva como cuando lo bueno que dejó esa tempestad es ese aroma a tierra mojada que me transporta a uno que otro recuerdo que me toca el corazón. 
Por otro lado es increíble como Dios, la vida, el karma o como gusten llamarle, pone en el momento preciso a las personas indicadas con las palabras exactas ¿les ha pasado?
A veces es sano hacer un alto total y escuchar mi propia voz, dejar que me recuerde todo lo que he avanzado, que vea donde empecé y donde estoy ahora, las cosas que he hecho que hace algún tiempo ni soñaba con realizar, los miedos vencidos. A veces soy muy dura conmigo misma; hoy recordé que soy capaz de lograr magia haciendo con amor lo que me apasiona y que esa misma magia es capaz de atravesar distancias y mover corazones. 

Descubrir que mi capacidad de asombro está intacta es una razón para sonreír. Si, hoy se trata de mi y de lo que siento, y hoy siento que soy capaz de hacer cosas increíbles, amo la sensación de estar conmigo misma sin necesidad de tener a alguien al lado para poder sonreír y sorprenderme. 

Hoy me siento libre, feliz y con las manos abiertas para recibir todo lo que venga, sobre todo esos retos que me hacen más fuerte. 

1 comentario:

Daniel dijo...

No se me ocurre desear algo mejor que esos momentos como el que describes se repitan mucho de hoy en delante.

Es cierto que uno no ve la mayor parte del tiempo los dones que le hacen ser extraordinario, pero cuando lo haces, en mi opinión es una epifanía, y a partir de ahí inicias una vida nueva donde deja uno de ser el villano para convertirse en el heroe de su propia vida.

Muchos momentos como este!