sábado, 24 de octubre de 2009

Háciendole el amor a los sueños







Llegaste a mis sueños, cálido, gentil
Te pude sentir, aunque no te pude ver
Tus caricias vistieron mi cuerpo de deseo
y tus abrazos cubrieron mi soledad.
Cada uno de tus besos cayeron en mi espalda
tal cual gota de lluvia humedeciendo la tierra seca
Saciaste tu sed entre mis piernas con la luna como testigo
Nuestros cuerpos se entrelazaron entre aromas y deseo
El amanecer llegó pero tu...tu ya no estabas aqui.


Escuchando: Edgar Oceransky - Como un ladrón

3 comentarios:

Giselle dijo...

Hola Marian:
Me gusta mucho como escribes. Muy poética y expresando exactamente lo que deseas.
Te mando abrazos.

JoePollo dijo...

wooow... simplemente wooow, que increible manera de expresar taaanto en pocas frases, nunca es sencillo escribir, pero cuando se hace desde el alma logras conectar las palabras con los sentimientos y obtienes tan maravillosos resultados! Como siempre un deleite leer tu poesia... Espero nunca pierdas esa sencillez en tus palabras que reflejan la calidez de tu espiritu.

Un fuerte abrazo.
JoePollo

BrunoSoprano dijo...

nuevamente me siento identificado con tus palabras... tan elocuente, sinceras y precisas. Gracias.